domingo, 24 de agosto de 2008

Confessions of a Dangerous Mind

-Antes de leer este post, el autor sugiere-

__> Fruncir el ceño



No sé diferenciar una naranja de una mandarina.

Un riguroso escrutinio mental arroja el dato de que no llego a 10 mujeres en mi haber.

Los Simpson dejaron de divertirme hace como 10 temporadas.

No puedo terminar de escuchar el discurso de Evita de "...yo sé que ustedes recogeran mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria..." sin quedar al borde del lagrimeo discreto.

Jamás sonrío en las fotos. Sólo me sale una mueca similar a la que caracterizaba a Joey Potter en Dawson's Creek.

Detesto a los hippies -el jipi no contesta, el jipi esta drogado- y a todas las variables de nerds existentes.



Y por supuesto, no soporto a la gente intolerante, con prejuicios insostenibles, manias arbitrarias, complejos de inferioridad gratuitos y nostagicas de épocas que no vivieron.

1 comentario:

Paula Cintioni dijo...

-el jipi no contesta, el jipi esta drogado-

excelente, comparto el punto 2, 3, 5 y 6, para mayor referencia... preguntame.