domingo, 27 de julio de 2008

El arte de remontar barriletes en crueles tempestades (I)

-Antes de leer este post, el autor sugiere-

__> Jamás, pero jamás de los re contra jamases, perder la fe


(*)

El muchacho escuálido llegó a la ciudad un par de años atrás. Probó una carrera, quizás por presiones familiares, quizás por ganas, quizás por caprichos del destino. Lo cierto es que la dejó y comenzó una nueva. Aquí me permito dudar: ¿la mano del destino, de Belcebú o del horóscopo maya estarán involucradas?
La historia cuenta que allí la conoció. Una mezcla precisa entre femme fatale y niña inocente. Seguramente pensó en aquello que decía el indio, en la miel de la que no comen las hormigas ó lo nefasto de la ley de oferta y demanda. ¿En esa idea radicaba la base de la perversidad del sistema capitalista?
El feeling, la química, la alineación de los planetas. La mano de Belcebú, del destino, el horóscopo maya. Finalmente, cruzaron la frontera de las amistades ortodoxas, occidentales, capitalistas. Se dieron unos cuantos besos. Y el fue muy feliz. Pero ella se arrepintió.
Y es que la demanda para chicas así es altísima. Muy pronto cayó en los brazos de un impresentable, un ganso, un gil de lechería. Inmediatamente solicito una distancia que le permitiera salar las heridas tranquilo. Supo que no podría verla por un buen rato. Y que debía prepararse para verla con otras personas, incluso con personas que sabía, tenia la certeza absoluta, de que no la merecían. O por lo menos no la merecían como la merecía el.
El tiempo siguió, inexorable, su curso. Ella cambio un ganso por otro, hasta caer en un ganso mayor, un alto ganso. El vivía en la línea divisoria entre la resignación y la esperanza que punzaba como una aguja cada día.
Un verano los separo. El muchacho escuálido decidió aprovechar ese tiempo que el almanaque le obsequiaba para diseñar un plan a prueba de esperanzas vacuas. Como decía Joaquín, "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió". Y no iba a añorar mas nada. Iba a ser un hombre ocupado, con la facultad, con los amigos, con la vida misma. Un hombre que porta un agenda apretada, con compromisos diarios. Un hombre que no tenia tiempo de lamentarse por esa chica que amaba todos los días en un silencio tan espeso como la niebla de cualquier urbe británica.
Ella regresó. Y como no podía ser de otra manera, la acompañaba un nuevo ganso. En principio, este ganso era distinto a los demás. Pero a el no lo engañaba. Ni un segundo. Ni una milésima de segundo. Con estoicismo, se alegro de verla feliz, aunque fuera una alegría ajena. Incluso pensó en usar esta situación como un ejercicio; ya que de ahora en mas, solo aspiraría a verla feliz. Feliz con otras personas, pero feliz.
Belcebú, el destino, el horóscopo maya. El feeling, la química. Por mucho que lo intento, y sabe Dios que puso mucho ahínco en la empresa de "olvidarla", jamás pudo renunciar a ella. No dejo de amarla un solo día desde que la conoció. No dejo de sufrirla, soñarla, desearla. Y un buen día, ella comenzó a dudar sobre los límites que ella misma había engendrado para la relación que tendría con el muchacho escuálido. El tiempo le fue demostrando que a veces, lo buscas con mayor urgencia esta tan pero tan cerca que no lo podes ver. Es como el cuento de Edgar Allan Poe, del hombre que busca una carta escondida y no la puede encontrar, desesperado porque su vida depende de ello, pese a que todo el tiempo había estado arriba de la mesa.
Un buen día, o mejor dicho, una buena noche, ella se decidió por el muchacho escuálido, que -la- espero con ardiente paciencia todo el día todos los días.
Con un poco de suerte, tal vez los puedas ver caminando por la calle. Los vas a reconocer por la felicidad que irradian, por la ternura con la que se besan, por la confianza con la que caminan.
Y ojala que vos también aprendas, que hasta en las más crueles tempestades, siempre se puede remontar un brillante barrilete.


(*) Relato adaptado sobre una historia verídica.

jueves, 24 de julio de 2008

Tragic Kingdom

-Antes de leer este post, el autor sugiere-


__> Hacerse el superado.



La tragedia, cuya etimología deriva de la palabra griega τράγος /"trágos"/, es decir, macho cabrío, apelativo que se daba al dios Dionisos, es una forma dramática cuyos personajes protagonistas se ven enfrentados de manera misteriosa, inexpugnable e inevitable contra el universo o los dioses, moviéndose siempre hacia un desenlace fatal por una fuerza ciega, la fatalidad, el sino, el hado o fatum; las tragedias han de acabar forzosamente en muerte o en locura del personaje principal, que es sacrificado así a esa fuerza que se le impone y contra la que se rebela con orgullo insolente o hybris. La tragedia nació como tal en Grecia con las obras de Tespis y Frinico, y se consolidó con la tríada de grandes trágicos del clasicismo griego: Esquilo, Sófocles, Eurípides.


Una tragedia ocurrio el 16 de septiembre de 1955.

Tragedia fue verla yendose, en mi cara, con un ganso 30añero gil de lecheria.

Una tragedia fue la concepcion estetica de los 80's.

Una tragedia seria el descenso de Gimnasia.

Una tragedia seria no volver a escuchar la guitarra de Flopa Lestani.

Una tragedia fue la muerte de Salvador Allende.

Una tragedia es lo que le paso a Beatrix Kiddo.

Cobos es una tragedia caminante.

Tragedia es que ya nadie use el ICQ (Y que ya haya una generacion que ni siquiera lo conocio).



Y si vos pensabas que iba a tomarme como una tragedia lo del salamin ese, que te puedo decir? no way punk.

lunes, 21 de julio de 2008

Ni campo Ni popular

-Antes de leer este post, el autor sugiere-


__> No resignarse. Tomar cafe en penumbras escuchando musica de contencion emocional.



Queria escribir algo sobre lo que generó la movida del campo, pero vi un mensaje de texto de mi amiga personal Ceci Warrior que sintetizó todo lo que se me cruzó por la cabeza.

"... odio a cada radical! me cago en Cobos, el campo, los chinos, el MST y toda esa basura. Estoy angustiada y con animo de asesinar ..."


Gracias por la magia hija.

Yes Way Punk

-Antes leer este post el autor sugiere-

__> Esbozar una sonrisa socarrona, confiada, pedante.




No seré millones, pero volví. Stay Tuned.